Cómo abrir una cerradura que se trabó

Cómo abrir una cerradura que se trabó

Cómo abrir una cerradura que se trabó

No vamos a suponer que estás aquí porque te ocurrió, pero imagina este escenario: hace un día lluvioso, con mucho frío. Sales del trabajo y quieres llegar a tu casa a tomar un rico café caliente. Llegas, sacas la llave, la insertas en la cerradura, giras, y…no pasa nada. No abre porque se ha quedado trabada. Entonces, ¿sabes cómo abrir una cerradura trabada?

Si llegaste aquí buscando ayuda porque no sabes qué hacer para abrir tu cerradura trabada, no sigas buscando, llegaste al post perfecto. En los próximos párrafos te decimos cómo hacerlo, pero antes es importante entender por qué ocurre esto.

¿Por qué se traban las cerraduras?

Esta pregunta siempre surge por la desesperación, es algo así como ¿pero por qué se traban las cerraduras? Y, aunque no esperamos una respuesta en ese momento, la verdad es que sí hay que buscarla, pues de ella depende saber qué tecnica podremos aplicar. Así que es importante prestar atención a la siguiente información:

  • Si la cerradura estuvo produciendo ruidos cuando girabas la llave y la abrías, puede que se haya trabado por falta de lubricación, ya que el mecanismo interno está tan seco que las piezas pierden la movilidad.
  • Si nos encontramos en temporada de invierno, ha nevado, o simplemente hace mucho frío, es posible que la cerradura se haya trabado por congelamiento. Y sí, entendemos que pueden tener protección, que tal vez el agua no les entra directo, pero es posible que le haya faltado mantenimiento y eso concluya en una cerradura congelada.
  • Otra posibilidad es que se trate de la cerradura de una casa de campo, o de una segunda casa que usamos muy poco, o nunca y por falta de mantenimiento quizás, la cerradura ha empezado a oxidarse, lo que la lleva a trabarse.
  • También puede trabarse una cerradura cuando se ha desnivelado la puerta, por ejemplo, y el pestillo se ha quedado pegado en el cerradero.

Cuando se trata de cerraduras trabadas hay muchas causas posibles. No obstante, para los métodos que expondremos en este artículo, consideraremos los que hemos mencionado.

Si la cerradura se trabó por falta de lubricación

Si esto ocurrió definitivamente la cerradura debió haber presentado algún indicio, ya sea porque emitia un chirrido o porque ponía un poco de resistencia al giro de la llave. Y de ser así no hay otra solución que aplicar un lubricante. Es importante que se trate de un lubricante para cerraduras porque no cualquiera haceite lubricante funciona.

El lubricante debe ser preferiblemente seco, ya sea polvo de grafito o cualquier otro tipo de lubricante, pero debe ser así porque los lubricantes grasos retienen suciedad que a la larga se acumula y no hace mas que trabar nuevamente la cerradura, aunque con una causa distinta.

  1. Una vez cuentes con el lubricante, colocas la boquilla del recipiente en el ojo de la cerradura.
  2. Agregas una cantidad considerable para asegurarte de que el mecanismo interno se lubrique lo suficiente como para destrabarse.
  3. Inserta la llave y muévela una y otra vez como si intentaras abrir y cerrar, sin forzarla porque puede partirse dentro, hasta que la cerradura abra.

Si la cerradura se trabó por congelamiento

Si el ambiente está muy frío, esta es una causa probable. Solo debes asegurarte de que sea así, y eso lo haces revisando la llave. Pues si sale mojada o con trocitos de hielo, no queda dudas de que se congeló la cerradura. ¿La solución?

Aplica un descongelante para cerraduras, es la opción más segura. Solo debes ir a una tienda especializada y comprar uno, además, funcionan en muy poco tiempo.

Hay otras posibles opciones pero pueden causar daños a la cerradura o no funcionar si se trata de una nevada, por ejemplo.

  • El primero consiste en calentar un poco la cerradura, emitiendo calor cerca de ella con un encendedor.
  • También puedes calentar la llave en varias oportunidades, insertándola y sacándola del mecanismo para que el calor la descongele.

Es importante, en ambos casos, intentar girar la llave en cada intento para que se vaya destrabando en mecanismo y finalmente abra la puerta.

Si la cerradura se trabó por óxido

El óxido llega con facilidad cuando las cerraduras no se usan ni reciben el mantenimiento adecuado para tal caso. Principalmente las cerraduras de exteriores que tienden a sufrir los embates ambientales, esas son las que requieren de mayor atención.

Así que si este es el problema, debemos ubicar principalmente un lubricante. En este caso, el lubricante graso es buena opción. Todo lo que debemos realizar es lo siguiente:

  1. Aplica el aceite lubricante por el orificio de inserción de la llave. Hay que ser muy generoso porque el óxido absorberá el aceite, así que se debe aplicar suficiente para que quede bien humectada.
  2. Insertas la llave y giras hasta que el aceite se extienda por la cerradura y esta abra.
  3. Una vez que la cerradura abra lo ideal es desarmarla, limpiar los residuos de grasa y retirar la oxidación.
  4. Finalmente se debe lubricar con un lubricante seco, como el de polvo de grafito.

Si la cerradura se trabó por desnivel de la puerta

Sabemos que a veces por fallas en las bisagras, por humedad, o por otros factores, las puertas se desnivelan y esto ocaciona trabas en la cerradura o más bien en el pestillo que es el elemento externo que se inserta el el cerradero ubicado en el marco. Es decir, el elemento que mantiene a la cerradura cerrada, y ¿cómo lo abrimos?

Nuestra principal opción es nivelar la puerta. Y esto lo logramos asegurando con un destornillador, las bisagras que se hayan soltado.

Si la razón del desnivel es humedad, entonces nos corresponde secar un poco la puerta con un ventilador, un secador de cabellos, etc. Para que el volumen de la puerta disminuya y se nivele un poco para abrir la puerta.

Consejos

Si pusiste en práctica todos los métodos y ninguno te funcionó, te recomendamos llamar a un cerrajero; ellos son expertos en el manejo de cerraduras y podrán resolver el problema que está presentando la tuya sin ninguna demora.


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