¿Cómo abrir una cerradura con un cuchillo?

¿Cómo abrir una cerradura con un cuchillo?

¿Cómo abrir una cerradura con un cuchillo?

Mucha gente llega a pensar que, por ser cerrajero, tengo respuesta a todas las preguntas relacionadas con el oficio. No es así; soy humano y como tal, imperfecto; y aunque no lo crean, esto me sucedió en una ocasión.

En un momento de descuido, se nos cerró la puerta del apartamento, dejándonos fuera y sin llaves para abrir la cerradura; tampoco tenía a la mano ninguna de las herramientas con las que llevo a cabo mi labor.


Como habitamos en un sector tranquilo y nada peligroso de la ciudad, nuestras cerraduras son de las más comunes y para nada complicadas. Ante la situación, uno de los vecinos me ofrece una solución al problema que enfrentábamos.

El solícito vecino me propone usar un cuchillo para salir del apuro. Es aquí donde la historia se vuelve extraña: aunque muchas veces lo he intentado, jamás he podido abrir una cerradura con un cuchillo.

Un poco avergonzado le comunico a tan diligente persona que no sé cómo hacerlo. Me miró con cara de asombro, de incredulidad. Ante las circunstancias, me dijo que no me preocupara, que él lo haría por mí. Se lo agradecí.

Abriendo la cerradura con un cuchillo

Mi vecino se fue y a los pocos minutos regresó con uno de esos cuchillos de los que acostumbramos usar para untar mantequilla al pan. Un poco presuntuoso, me dice que me explicaría paso a paso cómo hacer para abrir la cerradura.


  1. Lo primero, me dice, es apoyar el hombro y la cadera contra el batiente; con ello estaremos haciendo un poco de fuerza a la puerta y logramos cierto espacio entre la hoja y el marco, para meter el cuchillo con facilidad.
  2. Ahora metemos el cuchillo por encima, entre la puerta y el marco, a cierta distancia de la cerradura y algo inclinado hacia arriba, continuó explicando.

Yo, mientras tanto, pensaba que eso es lo mismo que hago cuando voy a abrir una cerradura con una espátula de pestillo, con una tarjeta plástica de apertura o con una palanca de pestillo de puerta.

  1. Mi vecino continuaba con algo de engreimiento explicándome lo que debía hacer; me refirió que tenía que bajar el cuchillo hasta la altura de la cerradura, con ligeros movimientos de arriba a abajo, tal como él lo hacía.
  2. Me decía que tenía que buscar ubicar el cuchillo sobre el pestillo, con cuidado de no dañar el batiente o el marco de la puerta.
  3. Una vez que estés sobre el pestillo, me indicó, solo tienes que empujar con fuerza. La misma forma biselada que tiene permite que el cuchillo resbale sobre él y lo impulse hacia atrás, fuera del cerradero.
  4. Vi cómo presionaba el cuchillo contra el pestillo y en pocos segundos la puerta estaba abierta. Ciertamente, no creo que haya tardado ni 5 minutos en lograrlo.


Le agradecí nuevamente a mi vecino su buena acción quien sin dejar de ufanarse terminó diciéndome que había tenido suerte; que de haber estado asegurada la cerradura, no hubiese podido abrir con tanta facilidad.

¿Cuándo podemos abrir una cerradura con un cuchillo?

No siempre es posible abrir una cerradura con un cuchillo de la manera tan sencilla como lo hizo mi vecino. La razón es muy simple: no todas las cerraduras son iguales; sus componentes tienden a ser diferentes.

Las cerraduras que admiten la apertura con este utensilio de cocina deben tener un resbalón biselado, que pueda ser manipulado desde afuera y sacado del cerradero para que la puerta pueda ser abierta.

En trasteros, depósitos o almacenes se instalan, por ejemplo, las cerraduras de pestillo durmiente, no biselado. Se trata simplemente de un cerrojo que abre solo con la llave, pues carece de pomos, palancas u otro medio para abrir.


Hay también las cerraduras conocidas como de media vuelta. Se colocan en puertas de acceso; abren desde fuera con una llave, pero desde dentro abren con un tirador. El pestillo puede ser biselado, tipo resbalón, o no.

Un tercer tipo de cerraduras comprende, por ejemplo, algunas de sobreponer; además de abrir con llave por fuera, también pueden ser aseguradas o abiertas con llave desde dentro; por añadidura, cuentan con un tirador para el pestillo.

Podemos mencionar las cerraduras tipo cerrojos de seguridad. Estas poseen un único cilindro que se acciona por fuera con una llave y por dentro se manipula el pestillo, en este caso de forma oval, con una pequeña palanca de medio giro.

Algunas de estas cerraduras pueden ser manipuladas y abiertas con un cuchillo u objeto similar, siempre y cuando no esté pasado el seguro. Otros de los modelos mencionados no pueden forzarse con una herramienta tan simple.


En resumen, si necesitamos abrir una cerradura con un cuchillo, deben cumplirse algunas condiciones:

  • Que tenga pestillo biselado, tipo resbalón.
  • Que no esté cerrada con llave; es decir, que no esté asegurada con el bulón.
  • Que sea posea un cilindro de pines que se pueda forzar con el instrumento de cocina.

Atacar la cerradura por la bocallave para abrir con un cuchillo

Hay algunos tipos de cerradura que pueden forzarse usando un cuchillo; en estos casos se trabaja directamente sobre la bocallave, introduciendo el utensilio a través de ella.

Con este método podemos forzar la cerradura si funciona con el mecanismo de pines; pero es algo que no siempre resulta fácil de lograr. En esta ocasión haremos uso de un cuchillo pequeño, preferiblemente.

Seguimos estos sencillos pasos:


  • Comenzamos introduciendo el cuchillo por la parte inferior de la bocallave, tan profundo como sea posible.
  • Tomando el cuchillo por el mango, aplicamos algo de fuerza, primero en un sentido y luego en el otro, con los mismos movimientos que imprimimos a la llave.
  • Prestamos oído a los sonidos que puedan desprenderse desde la cerradura; un clic podría ser signo de que está por abrir o que ya está abierta.
  • Si oímos el clic, también podremos darnos cuenta de que la cerradura cede un poco, lo que quiere decir que hemos logrado abrir la cerradura.

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