¿Cómo abrir una cerradura con la llave puesta por dentro?

¿Cómo abrir una cerradura con la llave puesta por dentro?

¿Cómo abrir una cerradura con la llave puesta por dentro?

Nadie escapa de sufrir una situación como esta: quedan las llaves atrapadas en el otro lado de la cerradura cuando la puerta se cierra impulsada por una inesperada oleada de viento o porque la halamos sin recordar que están allí.


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En este escenario hay que contemplar varias situaciones:

  1. Si tenemos un cilindro friccionado y contamos con una llave extra, no hay nada de qué preocuparse porque podremos abrir la cerradura sin dificultad.
  2. La cerradura es de cilindro friccionado; pero no tenemos llaves de repuesto.
  3. La cerradura es normal y se ha cerrado sin bulón; tenemos algunos duplicados de la llave e intentamos abrir, pero el cilindro no cede, se mantiene sin girar.
  4. La cerradura no tiene seguro pasado; pero no tenemos llave de repuesto. Podemos remover la llave interna o actuar sobre el pestillo con herramientas profesionales diseñadas con este fin.


Veamos cómo podemos resolver cada una de las situaciones expuestas, causando el menor daño posible.

  1. Abrir una cerradura de cilindro friccionado con una llave puesta por dentro.
    1. Los cilindros friccionados (de doble embrague, con función de emergencia o de doble entrada), tienen la virtud de poder ser abiertos desde dentro o desde fuera del recinto y pueden instalarse en uno u otro sentido.
    2. Si dejamos la llave dentro de la habitación y tenemos instalado un cilindro friccionado, al insertar y girar una llave desde fuera, esta hará rotar a la que está en el lado opuesto, pudiendo abrir la puerta.
  2. Qué hacer cuando la puerta es de cerradura de cilindro friccionado, pero no tenemos duplicados de las llaves.
    1. Si no tenemos duplicados de las llaves, posiblemente tengamos que recurrir a métodos que serán expuestos en los párrafos siguientes, cuando el entorno se trata de una cerradura normal.
    2. La idea es desplazar el pestillo con alguna de las herramientas que podemos hallar en el mercado de la cerrajería. Hay muchas formas de abrir puertas en estas condiciones sin causar daños a la cerradura.


  3. Abrir una cerradura normal, cerrada sin seguro o bulón.

Supongamos que contamos con dos duplicados de la llave. Sin embargo cuando pretendemos abrir, el cilindro no gira porque hay una llave del otro lado de la puerta. Para esta situación hay diversas soluciones:

  1. Rebajar la punta de un duplicado de la llave.
  • Con una amoladora recta o una fresadora Milwaukee, podemos rebajar la punta del duplicado que poseemos; lo introducimos en la bocallave y lo giramos en el sentido de apertura de la cerradura.
  • Sabemos que el resbalón es la única traba para abrir la puerta. Si no cede, probamos dejar la bocallave en posición de ‘abrir’ y sacamos la llave reducida.
  • Paso seguido, metemos una copia de la llave que esté completa y empujamos la que está en el interior; cuando esta se desplace un poco hacia atrás, será posible abrir la cerradura.
  1. Soluciones más drásticas implican el uso de herramientas como taladros, fresadoras, brocas, campanas extractoras de bombín, entre otras; pero es precisamente el extremo a donde no queremos llegar.


  1. Remover la llave puesta por dentro o hacer uso de otros trucos.

Cuando la cerradura es una normal y solo se ha cerrado con el resbalón, resulta fácil resolver la situación, aunque no tengamos duplicados de la llave. Eso sí, la llave puesta por dentro debe estar recta, no girada o cruzada.

  1. Podemos desplazar la llave de adentro con un alambre de acero.
  • Es un alambre muy delgadito, para muelles, de 1,25 x 200 mm., que puede ser manipulado con un soporte de abrazadera de aluminio especialmente diseñado para esta labor.
  • Colocamos un alambre en el soporte y lo introducimos por la bocallave para empujar la llave puesta por dentro; la hacemos caer y luego la recuperamos por debajo de la puerta.
  1. Sin importar que la llave puesta por dentro esté cruzada o girada, y con la cerradura sin seguro, podemos optar por aplicar técnicas en las que usaremos otros enseres:


  • Abridores de pestillo de puerta en espiral: no afecta que la puerta abra a derecha o izquierda; para cada una hay un abridor de pestillo en espiral con el cual es posible aplicar la técnica.

El procedimiento consiste en colocar el abridor en espiral entre la hoja de la puerta y el marco,
a la altura del pestillo;
girar la herramienta hasta lograr desbloquearlo.

  • Deslizadores de pestillo de puerta “TFG”: son láminas altamente flexibles; un especie de combinación entre espátulas de pestillo de puerta y tarjetas de apertura.

Los deslizadores actúan directamente sobre el resbalón, sacándolo del cerrador y destrabando la cerradura por completo.

  • Espátulas para pestillo de puerta: estas herramientas poseen mangos estables que facilitan su manipulación y aumentan su efectividad. Su uso está indicado en cerraduras de puertas que cierran hacia dentro.

Las espátulas de puerta están concebidas con una tecnología similar a la de los deslizadores de pestillo y pueden adquirirse en tamaños muy diversos y formas que se adaptan a diferentes entornos.


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  • Tarjetas de apertura plegables “Abrir”: su manufactura es a base de un plástico especial que les asegura una muy larga vida útil si son utilizadas de la manera correcta.

Creadas para abrir cerraduras en puertas de rebaje simple y doble, son especialmente útiles en estas últimas, que resultan ser las más problemáticas para el cerrajero y para los servicios de emergencia.

Las tarjetas de apertura plegables se utilizan con un mango que puede adquirirse por separado, en colores negro o blanco. Es aconsejable usar las tarjetas de apertura plegables con la palanca para puertas.

Cualquiera de estas herramientas actúa directamente sobre el pestillo, aun con una llave puesta por dentro, logrando sacarlo del recibidor o cerradero y con ello evitar que trabe la cerradura.

Una función semejante, con los mismos resultados, la cumplen la palanca de pestillo de puerta y las tarjetas de apertura del pestillo cuando queremos abrir una cerradura con una llave puesta por dentro, pero sin seguro.


 


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